El Club Allard, o cómo amar el producto autóctono

Con influencia nipona pero con gran respeto y amor por los productos autóctonos, José Carlos Fuentes nos sorprende con una cocina muy personal en el corazón de Madrid.

Entre Templo de Debod y Plaza de España, no se esconde esta joya arquitectónica del modernismo madrileño. Allí, con tan privilegiadas vistas, deja José Carlos Fuentes correr su imaginación sobre los platos más interesantes del panorama culinario español.

Cuando el chef resume que la esencia de su restaurante es el placer, la felicidad y la satisfacción del cliente, las cosas sólo pueden salir bien; ya que aquí no se deja nada al azar. Con un concienzudo estudio de todos sus ingredientes, desde su conservación hasta su preparación, el Club Allard no ofrece otra cosa que no sea una materia prima de una calidad extraordinaria que se ve reflejada tanto en el plato como en nuestro paladar.

Como no podía ser de otra manera, la carne de Vacum es uno de los protagonistas tanto de la carta como del menú. Las raíces mediterráneas de José Carlos junto a la experiencia adquirida en Japón, hace que el tratamiento y el mimo que le da a los cortes ofrecidos tengan un resultado magnífico.

Tal es la excepcionalidad del producto, que la degustación de la carne de Vacum se ofrece únicamente dentro de La Pecera, un rincón privilegiado donde se puede degustar un menú exclusivo con vistas a la cocina en directo de la mano del chef de El Club Allard.

Desde cocción a baja temperatura hasta la brasa, el Club Allard ofrece una manera de cocinar el producto tan flexible, que se verá reflejado en distintos sabores y texturas en la boca del comensal.



¿Pero qué sería de la carne y los demás platos sin un buen vino? En el Club Allard, viajar con los vinos más especiales tanto nacionales como internacionales es simple. La bodega y la cocina están perfectamente comunicadas para hacer de la experiencia algo inolvidable, una perfecta simbiosis entre dos maneras de disfrutar del cada vez más entrenado sentido del gusto.